| |
Dr. Carlos A. Fiorani
Abogado, MBA Ucema, Doctor en Administración de Empresas (Ucema), doctorado en empresas familiares.
|
|
|
|
La importancia de las empresas familiares para la economía argentina está fuera de toda discusión. También, mal que nos pese, está fuera de toda discusión que muy pocas de ellas sobreviven a su segunda generación y un ínfimo porcentaje alcanza a la tercera.
Por qué fracasan las empresas familiares Las causas del fracaso de la empresa familiar son múltiples y de variado origen. Por un lado, están aquellas que son comunes a cualquier tipo de empresa: el impacto de variables macroeconómicas comotipo de cambio, procesos inflacionarios, presión fiscal, etc., las condiciones de competitividad del sector y de la propia empresa, la influencia de los competidores, la profesionalidad de los recursos humanos y la productividad de la empresa entre otras. Pero, por otra parte, están las causas que son específicas y típicas de la empresa familiar, como: + No se ha planificado la sucesión del principal responsable de la empresa. El caso típico es el del fundador que fallece sin haber preparado a ninguno de sus herederos para conducir los destinos de la empresa. + No hay reglas de juego claras y profesionales que regulen la relación entre la familia propietaria y los recursos de la empresa. El ejemplo más acabado es el uso de la caja de la empresa en forma indiscriminada para fines personales de los integrantes de la familia. + Se confunden sistemáticamente los roles familiares y los empresariales. Por ejemplo, el padre fundador que trabaja con sus hijos en la empresa y los sobreprotege de las exigencias propias del negocio o los familiares que ocupan una posición en la empresa sólo por su calidad de tal y no por sus atributos profesionales. + Se ha perdido la unidad de intereses familiares y las necesidades de la empresa. Suele suceder que, por no haberse previsto el cambio propio de toda familia que crece (como la incorporación de cónyuges o el nacimiento de nuevos hijos) y su impacto sobre los destinos de la empresa, se producen rupturas y desequilibrios entre tales intereses y necesidades. Un caso típico es el del familiar que quiere o necesita más dividendos y una empresa que necesita una importante reinversión de sus ganancias para continuar creciendo. + No se han construido procedimientos para tomar decisiones y obtener consensos dentro de la familia. Es frecuente que no se informe apropiadamente a los familiares que no participan de la gestión de la empresa o que no se los tenga en cuenta para tomar decisiones estratégicas clave. Luego, cuando estos familiares protestan, suelen hacerlo de la mano de un abogado.
Herramientas para la supervivencia de la empresa familiar Es cada vez más frecuente la preocupación del empresario familiar por anticiparse a estos problemas y por resolverlos en forma profesional. Entre las herramientas de probada eficacia con las que cuenta, encontramos tres que comentaremos en próximas entregas: el Protocolo Familiar, la Asamblea Familiar y el Consejo de Familia.
|