Cómo sobrevivir
financieramente el fallecimiento de un cónyuge
Publicado: Junio 2010
Autor: Débora Grätzer
Para definirlo en una palabra, la viudez puede resultar abrumadora. De
pronto, quien atraviesa la muerte de su par amado, debe enfrentarse con una
gran cantidad de temas relacionados con el dinero, como la administración de
propiedades, presupuestos, inversiones y otros y la toma de decisiones
relacionadas con estos asuntos. Esto puede resultar particularmente abrumador
si quien tomaba las decisiones relacionadas con aspectos financieros es aquella
persona fallecida. Sin embargo, la rápida y adecuada toma de decisiones puede
contribuir a evitar potenciales dificultades financieras a largo plazo.
Aquí proponemos una útil guía
de pasos a seguir y acciones a implementar en el inmediato, corto y mediano
plazo:
1.- Tomar control de la administración de las propiedades, de su trámite
de sucesión y obtener inmediato acceso al dinero: Todo
este proceso puede demorar entre 6 y 18 meses. Las personas viudas suelen
necesitar la ayuda de un profesional para lograr comprender el proceso legal y
su terminología, los complejos documentos involucrados y los pasos necesarios
para transferir las cuentas a su nombre para poder manejarlas.
2.- Control de gastos y creación de un presupuesto de emergencia: Es
posible que, quien enviuda, deba enfrentarse a un presupuesto restringido hasta
que reciba nuevos recursos, tales como los provenientes del seguro médico o el
seguro de vida. Por otra parte, a pesar de que el/la viudo/a podrá recibir una
pensión correspondiente al fallecimiento del cónyuge la realidad financiera de
quien ha sobrevivido puede verse
radicalmente modificada si la persona fallecida trabajaba y era el “proveedor”
de la casa.
En muchas ocasiones, para poder afrontar esta nueva situación, quien enviuda
debe mudarse a una casa más pequeña y reducir algunos gastos, todos estos
hechos que suelen sumar al dolor por la pérdida una sensación de desarraigo,
desorientación o desaliento.
3.- Tomar control del pago de los gastos corrientes: Si
quien enviuda no tenía a su cargo esta tarea, es imprescindible que comience a
hacerlo en forma inmediata para poder preservar la buena “reputación” de pago.
4.- Notificar del fallecimiento a entidades financieras:
Resulta imprescindible que el cónyuge sobreviviente notifique del fallecimiento
cuanto antes a su banco y otras instituciones financieras o legales Esto
evitará las posibilidades de que se cometa algún tipo de fraude utilizando el
nombre de la persona fallecida.
5.- Mantener la cobertura médica y evaluar qué otros beneficios pueden
percibirse: Si ésta fuera un beneficio percibido por el
cónyuge fallecido, es posible contactar a su empleador para transferir el
beneficio a nombre del cónyuge sobreviviente (especialmente, en el caso de que
haya hijos). Si esto no fuera posible, se sugiere tomar acción rápidamente y
asesorarse con respecto a cuál es la mejor cobertura, en función de las
necesidades del cónyuge viudo y su familia.
En cuanto a otros beneficios,
como los seguros de discapacidad o de vida, se recomienda contactar a la
compañía aseguradora o al agente correspondiente y obtener asesoramiento
profesional.
6.- Analizar la posibilidad de invertir: Es
posible que, quien haya enviudado, haya recibido dinero proveniente de un
seguro de vida que debería ser invertido. En función del panorama de la nueva
realidad financiera planteada a la persona, se sugiere el asesoramiento de un
Planificador Financiero para elegir el tipo de inversión más adecuada.
7.- Analizar el plan de sucesión: Dependiendo de cómo hubiera
sido creado el plan original, el/la viudo/a puede precisar realizar una
revisión de su plan de sucesión. En ocasiones es necesario cambiar o incluir
beneficiarios. Por otra parte, también resulta necesario otorgar poderes
legales para la toma de determinadas decisiones en caso de urgencia que él/ella
no sean capaces de resolver, no habiendo ya un cónyuge que lo haga.
8.- “Educarse” financieramente:
Generalmente, si la persona que recientemente ha enviudado es mujer y su esposo
estaba a cargo de la administración del dinero de la familia, será de suma
utilidad recibir asesoramiento y “formación” en cuanto a los asuntos
financieros.