Los niños y el
dinero: una guía para los padres
(o sobre cuándo es un buen momento para comenzar su ecuación
financiera)
Publicado: Julio 2010
Autor: Financial Planning Association
Adaptación y Traducción: Débora Grätzer
Como padres, hay mucho para
compartir y enseñar a los hijos sobre cómo ganar dinero, cómo ahorrarlo,
gastarlo y ser responsable al respecto. Aún en la infancia, los padres juegan
un importante papel en la formación y planificación financiera de sus hijos. La
presente guía, de la Financial Planning Association, brinda sugerencias sobre cómo enseñar a los
niños herramientas útiles sobre el manejo del dinero que puedan incorporar y
utilizar por el resto de sus vidas:
1. DANDO LOS PRIMEROS PASOS:
CUÁNDO Y CÓMO
¿Cuándo es el mejor momento para comenzar?
Muchos
expertos coinciden en que el mejor momento para comenzar a hablar con los hijos
sobre dinero es tan pronto como ellos aprendan a decir “quiero” y aconsejan
utilizar las situaciones cotidianas (hacer las compras, el pago de servicios,
ir al banco, etc.) para mostrarles cómo se toman decisiones sobre la
utilización del dinero.
¿Cómo hablarle a los hijos sobre dinero
cuando uno no ha sabido manejarse ordenadamente en este aspecto?
Los
niños son muy preceptivos y observarán el modo en que sus padres manejan el
dinero, aprendiendo de ello, aún sin que nada les sea explicitado. Por ello, se
sugiere tener en cuenta que uno está siendo un modelo para ellos. De allí la
importancia de tratar de tornar comportamientos negativos en positivos. Es
saludable compartir, como padres, las vivencias y valores que se tienen con
respecto al dinero.
Elaborar una “declaración de principios”
Una
manera sumamente útil de generar un espacio de intercambio sobre el dinero con
toda la familia es elaborando una especie de “declaración de principios” en la
cual se definan los valores y prioridades, cuando de dinero se trata. Los hijos
pueden participar activamente respondiendo a preguntas como “¿Qué creen que es
lo más importante para la familia?”, “¿Cuáles creen que deberían ser nuestros
objetivos?” o “¿Qué es lo que cada uno de nosotros puede hacer para conseguir el dinero necesario para cumplir dichos
objetivos?”.
2. GANANDO DINERO:
MENSUALIDADES, TAREAS HOGAREÑAS Y PEQUEÑOS TRABAJOS
Si,
como padres, desean que sus hijos manejen el dinero eficientemente cuando sean
adultos, se recomienda permitirles ganar dinero, administrarlo y aprender de
dicha experiencia. Los pequeños errores que cometan, los ayudarán a aprender y
comprender cómo evitar errores mayores en un futuro.
Una
de las situaciones más corrientes que involucran el manejo de dinero para un niños son las “mensualidades” o “semanalidades”
que los padres les otorgan para sus gastos diarios (transporte, algún
refrigerio en el colegio, etc.). De este modo, los niños comienzan un
aprendizaje, partiendo de la base de que el dinero otorgado tiene que durarles
una determinada cantidad de tiempo.
En
muchas familias, otra manera en la cual los niños perciben dinero es haciéndose
cargo de determinadas tareas de la casa, en lugar de recibir una suma fija por
semana o por mes.
En
cuanto a los hijos adolescentes, puede ser una buena idea incitarlos a
conseguir un trabajo de unas pocas horas. A la administración del dinero
ganado, se suma el aprendizaje de la búsqueda laboral.
3. AHORRANDO DINERO: LA
ALCANCÍA, LA CUENTA DE AHORRO Y APRENDIENDO A ESTABLECER OBJETIVOS
Una
de las mejores cosas que los padres pueden hacer para contribuir a la
construcción de la estabilidad financiera de sus hijos consiste en inculcarles
el hábito el ahorro. Para ello, sugerimos:
Establecer objetivos
Los
niños más pequeños se sienten más estimulados si guardan dinero en función de
algo que realmente quieren. Resulta positivo ayudarlos a calcular en qué plazo
podrán obtenerlo, en función de cuánto pueda ahorrar por día o por semana.
Disponer de un lugar para guardar el dinero
Ya
sea una alcancía, un sobre o una caja de ahorros, es importante que los niños
se hagan a la idea de que hay un “lugar” donde deben guardar el dinero, y que
éste no debe gastarse inmediatamente, sino que está siendo guardado para
cumplir con un objetivo.
4. GASTANDO EL DINERO: SOBRE LAS
DECISIONES, LOS PRESUPUESTOS Y LAS DEUDAS
Tomando decisiones
Es
saludable permitir a los hijos que tomen sus propias decisiones con respecto a cómo
gastarán su dinero y las consecuencias que ello puede tener. Este resulta un
buen momento para conversar con ellos sobre los conceptos de “necesitar” algo y
el “querer” algo, logrando establecer la diferencia y definiendo las
prioridades.
Presupuestos
Una
de las mejores maneras para que los chicos más grandes aprendan a manejar
dinero es a través del uso de un presupuesto que pueden confeccionar en
conjunto con sus padres. Se aconseja hacer un seguimiento semanal o quincenal
para evaluar si están respetando las pautas de gastos establecidas.
Deudas
En el
caso de los hijos adolescentes, conviene que aprendan sobre el crédito y las
deudas mientras aún vivan con sus padres. Una buena manera, por ejemplo, es la
de otorgarle una extensión de una tarjeta de crédito con un muy bajo límite de
gasto, la que será utilizada únicamente para gastos acordados previamente. El
resumen debe llegar a nombre del adolescente y debe ser pagado por éste en
tiempo y forma. De lo contrario, se sugiere cancelar la tarjeta.
5. INVIRTIENDO EN EL FUTURO:
MIRANDO UN POCO MÁS ALLÁ
Resulta
vital que los padres hablen con sus hijos acerca del futuro (qué trabajo les
gustaría hacer y, consecuentemente, que deberían estudiar para poder
desempeñarse en esa profesión). En estas conversaciones los padres deben
destacar el hecho de que, cuando se esfuerzan en el estudio, están invirtiendo
en ellos mismos.
La
Planificación Financiera es el proceso de administrar sabiamente las propias
finanzas de modo tal que sea posible concretar los sueños, anhelos y objetivos
planteados, a la vez que se adquieren las herramientas necesarias para lidiar
con los obstáculos financieros que inevitablemente aparecen en las distintas
etapas de la vida.
Así
como es posible llevar a cabo este proceso con la ayuda de un Planificador
Financiero, como padres, es posible acompañar a los hijos en su aprendizaje
acerca de sus creencias, valores y comportamiento sobre el dinero para que
adquieran “buenos hábitos” financieros.