Las cosas como deben
ser
Publicado: Abril 2011
La Licenciada Daniela Diestre, experta en
auditoría en CAPS Empresa & Familia Consultores, explica en esta entrevista
un concepto que aún genera muchas dudas en el universo de las pymes: el de la auditoría interna. Por qué es conveniente
llevarla a cabo, cuáles son los modelos y cuál el rol de auditor, son sólo
algunos de los tópicos que surgen durante la conversación.
Las pymes están enfrentando un contexto de
competitividad creciente. Por esa razón, necesitan cada vez más profesionalizar
las operaciones y optimizar sus procedimientos. Daniela Diestre, experta en el tema,
explica en esta entrevista qué necesita una pyme para
poder inmiscuirse en el mundo de las auditorías externas y qué beneficios
produce esta práctica.
¿Cuál es la principal función de una
auditoría interna?
Es velar por el control interno dentro de una organización. En general, se
evalúan distintos elementos del sistema de control interno, como pueden ser
aspectos normativos, definición de procedimientos, controles responsables de
las funciones, niveles de reportes o definición de niveles de autorización, con
el objetivo de determinar si está todo correcto y si los controles se cumplen o
no.
¿Qué elementos pueden disparar la
necesidad de una auditoría interna en una pyme?
La auditoría interna, en realidad, es una actividad continua. Cuando la
actividad está más desarrollada dentro de la organización y existe un
responsable de auditoría en la estructura de la empresa, las revisiones se
realizan de acuerdo a un plan. Lo que ocurre con muchas pymes,
en particular con las más pequeñas, es que no cuentan con un asesor en el tema,
por lo que en ocasiones se ven en la necesidad de recurrir a un servicio
externo para hacer alguna revisión puntual. En esos casos, el disparador puede
ser el interés de los dueños o del director de esa pyme
en conocer el estado de los procesos de la operación de la empresa y se busca
hacer un trabajo muy puntual, para determinar básicamente si los procesos están
definidos, si se cumplen los controles.
¿Cómo se establece el plan de trabajo
para estas auditorías “puntuales”? ¿Es más complejo?
En general, se realizan a partir de documentos o de hechos sucedidos, con
un corte a determinado momento. El resultado más normal suele ser un informe
con recomendaciones y sugerencias de cara al futuro (que, muchas veces, se
limita a “hacer lo escrito”, cuando se trata de incumplimientos) o propuestas
de cambios, que van desde revertir debilidades en procedimientos o automatizar
procesos.
¿Qué ocurre cuando sucede un cambio
importante, dentro de la organización o en el contexto?
El esquema es similar al descripto. Cuando se inicia una nueva operación o
la normativa vigente da algún giro, las empresas que cuentan con un auditor
trabajando regularmente deberán incluir estos ítems en el plan, mientras que
aquellas pymes que no lo tienen acudirán a la
contratación de este modelo como servicio de auditoría.
¿Qué tan maduras están las pymes, hoy por hoy, en materia de auditoría interna?
Últimamente se está viendo una evolución, en particular en lo que refiere a
la inclusión de un especialista en el staff que se ocupe de estos temas. Es una
evolución natural, relacionada con la mejora en los procedimientos dentro de
las empresas de este segmento. Por lo pronto, hubo un avance cultural muy
importante: el concepto de “auditor interno” ya no genera de inmediato entre el
personal de una pyme, la imagen de un señor poco
interesado en el negocio y con una mirada acotada que sólo se dedica a buscar
errores e ineficiencias.
¿Cuál es el valor agregado que aporta un
servicio de auditoría interno a una pyme?
El valor agregado depende mucho del procedimiento auditado. Si se trata de
un simple arqueo de caja, por ejemplo, no va mucho más allá del control de que
las cosas estén como deben. El mayor valor se produce cuando la auditoría
permite detectar potenciales riesgos o debilidad en los controles.